Negación vasca radical del capitalismo mundial

SEGUNDA CINTA: DONDE SE EXPLICAN LA DEPAUPERACION ABSOLUTA Y COMO EL FRACASO -Y EL TRIUNFO- DEL "CAPITALISMO REAL" HAN HECHO QUE EL MUNDO SEA UNA MIERDA)

El capitalismo ha hecho ricos a los países del Norte porque ha hecho pobres a los países del Sur

Insisto. ¿Recuerdas que te dije que el capitalismo es opaco?. Es esa opacidad la que permite fabricar con las mentiras brillantes y coloreadas de la televisión y de las películas esos sueños ilusorios. Y es esa opacidad la que adoba esos sueños ilusorios con otra mentira complementaria y especialmente útil para el sistema: la de que los países del llamado Tercer Mundo, los países del SUR, son pobres porque se han quedado retrasados (por su torpeza y/o mala suerte y/o otras complejas causas) en la carrera del progreso y del desarrollo económico en la que, por el contrario, sus esfuerzos y virtudes han llevado a la meta de la riqueza a los países del NORTE.

¿Recuerdas que hace un rato te hablé acerca del modo en que el sistema capitalista refuerza su opacidad usando trampas lingüísticas, dando nombres engañosos a las cosas, a las personas o a las situaciones?. Haz memoria de que hemos visto como esos nombres engañosos mienten, desorientan, disimulan la realidad de las cosas, la disfrazan, consiguen que las cosas parezcan ser lo que no son. Vimos antes que así el empresario aparece como el que da trabajo precisamente cuando lo que hace es robar trabajo. Quiero ahora subrayarte que llamar NORTE a los países enriquecidos y SUR a los países empobrecidos es otro ejemplo clamoroso del uso de ese método de la trampa lingüística. Que, además, es la más reciente versión de una serie de sucesivas trampas lingüisticas destinadas a ocultar la realidad de los efectos del capitalismo.

En efecto. Hace unos años la trampa funcionaba llamando desarrollados a los países enriquecidos por el capitalismo y subdesarrollados a los países empobrecidos por el capitalismo. Esas denominaciones reflejaban la mentirosa explicación de la riqueza de los Estados enriquecidos por el capitalismo como resultado de que sus virtudes y capacidades les habían permitido ganar la carrera del desarrollo económico alcanzando la meta del consumo de masas. Mientras que la pobreza de los países empobrecidos por el capitalismo se nos mentía como el resultado de haberse quedado rezagados o retrasados en esa carrera, por culpa de su pereza, de sus incapacidades, de sus vicios o de los obstáculos y las rémoras que les suponían sus culturas o sus religiones. Ya vimos antes como el profesor Rostow perfeccionó incluso la mentira señalando que había países que ni siquiera habían comenzado a correr en la carrera porque no habían tenido la suerte de poder cubrir la etapa previa, la de reunir los requisitos necesarios para el "despegue", para la "arrancada" que él llamaba take-off.

Esa versión se suavizó hipócritamente para esquivar la carga despectiva y peyorativa del término subdesarrollados. Substituyéndola por la expresión países en vías de desarrollo (que todavía se usa mucho) de forma análoga a como se ha substituido "ciego" por "invidente" o "subnormal" por "deficiente psíquico". Aún se suavizó y disimuló más esa versión cambiándola por otra, que mantenía el concepto (falso) de la carrera, pero usaba términos más neutrales, simplemente ordinales: Primer Mundo, Segundo Mundo, Tercer Mundo.

La última versión, te repito, de esta serie de engaños lingüísticos es la que usa los términos NORTE y SUR. Jon Sobrino, ese jesuíta vasco que tuvo la fortuna de salvarse de la matanza de sus compañeros perpetrada en la Universidad de San Salvador por los militares salvadoreños asesinos (entrenados y dirigidos por los yanquis que conocían el plan asesino), se niega a hablar de NORTE y SUR porque dice que esas palabras son demasiado débiles e inducen a error. Y en vez de decir SUR dice pueblos crucificados y en vez de decir NORTE dice crucificadores. Enfatizando que "en América Latina la gran estructura crucificadora de los pobres ha sido el capitalismo". Excuso decirte que me consta que tiene toda la razón.

Yo he usado aquí (y voy a seguir usando después en estas cintas) los engañosos términos de NORTE y SUR. Por razones de eficacia. Porque muchos de los datos que puedes haber oído o leído sobre las situaciones de necesidad y de pobreza usan esa terminología y te será más fácil encajarlas en lo que te voy contando si sigo usando los términos NORTE y SUR. Pero te pido que hagas un esfuerzo para recordar, cada vez que hablemos de NORTE y SUR, que esos términos son engañosos. Que disimulan y disfrazan la realidad. Que empujan a hacerse con una falsa comprensión de la realidad.

No es fácil desembarazarse de esa falsa comprensión de la realidad. A veces se tiene la suerte de contar con la vivencia de una experiencia anterior o simultánea que le ayuda a uno a corregir lo que parece ser natural porque puede contrastar esa apariencia con la realidad que uno ha vivido. Te pondré un ejemplo: los hoy supervivientes de los ocho millones de campesinos españoles que en el período 1951-1970 emigraron a las grandes ciudades españolas o del extranjero tienen la experiencia vital suficiente para saber que es falsa la sensación que tienen sus nietos de que es natural que a la escuela se vaya en autobús o que la leche se saque de cajas de cartón. Porque ellos fueron (o vieron que otros iban) a la escuela andando y alguna vez ordeñaron (o vieron ordeñar) a una vaca.

Pero los hombres y mujeres de hoy carecemos de una experiencia vital, análoga a esa, que nos permita saber que es falsa la sensación de que es natural que los países del SUR sean pobres mientras que los del NORTE son ricos. Porque ha pasado ya mucho tiempo, más de cien años, desde que en el mundo el SUR era más rico que el NORTE. Por ello no podemos tener la vivencia, la experiencia vital, de un mundo que fuera así. Y, aunque los datos de las rigurosas investigaciones históricas que nos demuestran que fue así están publicados, ya se preocupan eficazmente los guardianes del sistema capitalista de que nunca aparezcan esos datos en los medios de comunicación de masas para que su divulgación quede limitada a las fuerzas de la estrecha franja de los lectores de libros de historia económica que además están comprometidos con la izquierda revolucionaria.

Sí. Antes me has oído bien. Te lo repito para que no te quepa ninguna duda. El SUR era más rico que el NORTE.

¿Recuerdas los datos que contemplamos en la cinta anterior?. Te dije que en 1988 los países del NORTE acapararon el 85% del producto bruto mundial mientras que los países del SUR no sumaban más que el 15%. Los países del NORTE sumaron en 1988 mas de quince billones y medio de dólares (15.659.590.000.000 $) frente a los menos de tres billones de dólares (2.808.668.000.000 $) que sumaron los del SUR. Los ingresos del NORTE fueron así en 1988 los ingresos del SUR multiplicados por CINCO COMA SEIS. Por cada dólar del SUR logró el NORTE algo más de cinco dólares y medio.

Pues bien, en 1750 las cosas eran al revés. El SUR sumaba el 77% del producto mundial mientras que el NORTE se quedaba con el 23%. Los ingresos del SUR eran los del NORTE multiplicados por TRES COMA TRES. Por cada dólar del NORTE logró el SUR algo más de tres dólares y un tercio. Y durante siglo y medio el SUR siguió logrando más parte del producto mundial que el NORTE. El "sorpasso", el adelantamiento del SUR por el NORTE, sólo se produjo tan relativamente cerca como en 1900.

Atiéndeme bien porque voy a darte los detalles del proceso de los últimos doscientos cincuenta años. Me parece importantísimo que te enteres de la auténtica sucesión de los acontecimientos para que te puedas desembarazar de esa falsa versión que te pinta un SUR torpe que no ha sabido salir de pobre.

Verás. Todos los datos han sido calculados en dólares y en precios de los Estados Unidos de 1960, para que puedan hacerse comparaciones de país a país y de año a año. Cuando ahora digamos NORTE nos estamos refiriendo al bloque compuesto por la Europa Occidental, la URSS, América del Norte y Japón, mientras que cuando digamos SUR estamos refiriéndonos al resto del mundo. Los datos son éstos:

- en 1750 el PNB (Producto Nacional Bruto) del NORTE era de 35.000 millones de dólares de 1960 frente a 120.000 millones del PNB del SUR. El NORTE tenía el 23% y el SUR el 77% del PNB mundial.

- en 1860 el PNB del NORTE era de 115.000 millones de dólares de 1960 frente a 165.000 millones del SUR. El NORTE tenía el 41% y el SUR el 59% del PNB mundial.

- en 1900 el PNB del NORTE era de 290.000 millones de dólares de 1960 frente a 188.000 millones del SUR. El NORTE tenía ya el 61% y el SUR el 39% del PNB mundial.

- en 1976, redondeando las cifras, el PNB del NORTE era de tres billones (tres millones de millones) de dólares frente a un billón del SUR. El Norte tenía el 75% y el SUR el 25% del PNB mundial.

¿Ves como es falso que el SUR haya sido siempre pobre?. ¿Ves como la impresionante ventaja del NORTE sobre el SUR no es natural?. Hace un siglo estaban empatados. El adelantamiento del SUR por el Norte se produjo entre 1880 y 1900. ¿Ves como lo que ha sucedido es que el SUR se ha hecho pobre MIENTRAS que el NORTE se ha hecho rico?.

Los inestimables y clarificadores datos del estudio del profesor Paul Bairoch, del que acabo de citarte los anteriores, permiten todavía precisar más nítidamente las cosas. Porque Paul Bairoch ha calculado también las rentas per cápita (el PNB por habitante) de forma que podemos comparar niveles de vida de los distintos países.

En 1800 América del Norte ya superaba a Europa Occidental con una renta per cápita de 266 dólares frente a 213. ¡Pero China superaba con 228 a los 213 de Europa Occidental!. Y si Francia tenía en el período 1781-1790 una renta per cápita de 170 a 200 dólares la India tenía de 160 a 210 en 1800.

Lo que sucedió es que luego, precisamente cuando y porque la economía-mundo capitalista subyugó y dominó y explotó a la India y a China, China y la India se empobrecieron. China bajó ya a 204 dólares de renta per cápita en 1860 y a 170 en 1950. La India bajó en 1900 al nivel de 140 a 180.

De forma que no se trata sólo de que antes el SUR fuera más rico que el NORTE. Ni siquiera se trata sólo de que el SUR se empobreció mientras que el Norte se enriqueció.

Lo importante es que el NORTE se hizo rico porque empobreció al SUR.

El capitalismo ha hecho ricos a los países del NORTE porque ha hecho pobres a los países del SUR. ¿Ves como lo que pasa es que donde se dice "el NORTE" habría que decir los países enriquecidos por el capitalismo y donde se dice "el SUR" habría que decir los países empobrecidos por el capitalismo?.

El caso de la India es revelador. A finales del siglo XVII el director de la East India Company reconoce que el comercio del Imperio indio del Gran Mogol con todas las naciones orientales "representa diez veces más que el nuestro y el de todas las naciones europeas juntas". Y es probable que en 1700 el producto per cápita del campesino indio fuera superior a lo que llegará a ser en 1900. Y hasta que fué dominada y explotada por los ingleses la industria india del algodón fué la primera del mundo, tanto por la calidad como por la cantidad de sus productos y por el volumen de sus exportaciones. Los textiles indios fueron durante mucho tiempo llamados "las indianas" (quizá tu abuela recuerde aún los tiempos en los que a las tiendas de comestibles se les llamaba "ultramarinos" -porque los productos venían de Ultramar- y las tiendas de ropa tenían como rótulo el de "indianas"). Es verdad que el algodón, importado de la India, había llegado a través de los árabes al Mediterráneo en el siglo X y se había trabajado en Europa desde el siglo XII. Pero el hilo que se sacaba de esos fardos importados era frágil y sólo se usaba mezclando una trama de algodón con una urdimbre de lino dando como resultado un tejido "mestizo" llamado fustán, tosco, caro y difícil de lavar. Por eso arrasaron, conquistando mercantilmente Europa, las telas de algodón puro, pintadas, estampadas con vistosos colores que no se marchaban con los lavados (y además de precios medianos) que empezaron a importarse de la India en el siglo XVII. En 1684 un inglés argumentaba que las mercancías indias se habían revendido en Europa por cuatro millones de libras cuando la Compañía de Indias las había comprado por 840.000 libras. Y sólo en la ciudad de Copenhague y en un sólo año (1785-1786) fueron vendidas casi un millón de piezas de tejido indias por la Compañía Inglesa de las Indias Orientales. Ese éxito fue tal que para defender sus industrias textiles (de fustanes y de lana) Francia prohibió desde 1686 la venta en su territorio de telas de la India e Inglaterra hizo lo mismo en 1700 y 1720. Inútilmente porque seguían llegando a Inglaterra y Francia para ser reexportadas pero el contrabando las difundía por doquiera.

El caso del empobrecimiento de la India en el siglo XIX